Antes de construir cualquier parque renovable hay que conocer el estado ambiental del sitio. Una línea de base sólida es la base del EIA y del Plan de Manejo Ambiental.
Relevamos todos los componentes del sitio: medio físico (suelo, agua, geología, clima), biótico (flora y fauna) y antrópico (uso del suelo, infraestructura). El nivel de detalle se ajusta a la categoría del proyecto según el Dto. 2109/94.
Suelo, geología, topografía, clima, cuencas y calidad del agua superficial y subterránea en el área de influencia.
Relevamos comunidades vegetales nativas, endémicas o con valor de conservación y el estado del ecosistema.
Censos de avifauna, herpetofauna y mamíferos por transectas y cámaras trampa. Identificación de especies sensibles a paneles o aerogeneradores.
Uso del suelo, actividad agropecuaria, infraestructura y percepción social del proyecto en las comunidades cercanas.
Todos los relevamientos de campo documentados, cartografiados y listos para integrar en el EIA.
Una línea de base sólida evita sorpresas durante el proceso de EIA.