El agua en Mendoza es escasa y cara. Un mal manejo del turno DGI, el caudal o los tiempos de riego puede costarte caro en cultivo perdido o en agua pagada que no llega a las raíces. Auditamos tu sistema y te decimos exactamente dónde se está perdiendo eficiencia.
Evaluamos el sistema de riego desde la toma DGI hasta el punto de aplicación. Medimos caudales reales, calculamos eficiencias de conducción y aplicación, y comparamos con las necesidades hídricas reales del cultivo usando evapotranspiración de referencia (ETo) de la INTA Luján de Cuyo.
Relevamos toda la infraestructura: toma, acequia, canales internos, distribuidores y goteros o aspersores. Medimos pérdidas por conducción e infiltración lateral.
Aforamos el caudal real en distintos puntos del sistema y calculamos la eficiencia de conducción (Ec) y aplicación (Ea). Comparamos con estándares para riego por superficie y presurizado.
Estimamos la demanda evapotranspirativa real del cultivo (ETc = Kc × ETo) por fenología y calculamos el balance hídrico mensual para ajustar los turnos DGI.
Recomendamos ajustes en tiempos de riego, caudales, frecuencias y, si aplica, conversión a riego presurizado con análisis de costo-beneficio.
Un diagnóstico detallado de tu sistema de riego con las ineficiencias cuantificadas y un plan de mejora con prioridades y estimación del ahorro posible.
Con un riego más eficiente podés producir lo mismo con menos agua o más con la misma dotación DGI.